Claves del Trastorno Obsesivo-Compulsivo

psicologos barcelona“Siento miedo de decir cosas horribles, de poder hacer algo malo a alguien, de haber hecho algo malo y no saberlo.”

Este es un ejemplo de las preocupaciones que afectan a la persona aquejada del trastorno obsesivo-compulsivo.

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es una enfermedad que hace que las personas tengan pensamientos que no desean (obsesiones) y que repitan ciertos comportamientos (compulsiones) una y otra vez.

Todos tenemos hábitos y rutinas en nuestra vida cotidiana tales como cepillarnos los dientes antes de acostarnos. Sin embargo, las personas con trastorno obsesivo-compulsivo tienen patrones de comportamiento que interfieren con su vida cotidiana pudiendo, siguiendo el ejemplo que hemos puesto, sentir la necesidad de cepillarse los dientes tres veces seguidas.

La mayoría de las personas con trastorno obsesivo-compulsivo saben que sus obsesiones y compulsiones no tienen sentido pero no las pueden ignorar ni tampoco detener.

¿Qué son las obsesiones?

Las obsesiones son ideas, imágenes e impulsos que pasan por la mente de una persona una y otra vez. Una persona con trastorno obsesivo-compulsivo no desea tener estos pensamientos y los encuentra perturbadores, pero la persona no puede controlarlos. A veces estos pensamientos sólo aparecen de vez en cuando y tan solo son levemente molestos. Otras veces, la persona con trastorno obsesivo-compulsivo tendrá pensamientos obsesivos todo el tiempo.

  

¿Qué son las compulsiones?

Los pensamientos obsesivos hacen que las personas con trastorno obsesivo-compulsivo se sientan nerviosas y con miedo. Tratan de deshacerse de estos sentimientos realizando ciertos comportamientos de acuerdo a “reglas” que ellos mismos elaboran.

Estos comportamientos se llaman compulsiones. Los comportamientos compulsivos a veces también se llaman rituales. Por ejemplo, una persona con trastorno obsesivo-compulsivo puede tener pensamientos obsesivos como tener miedo de los gérmenes. Debido a la ansiedad que generan estos pensamientos la persona puede pasar horas lavándose las manos (compulsión) después de usar un baño público.

Realizar estos comportamientos sólo hace que la ansiedad desaparezca por un tiempo corto. Cuando el miedo y los nervios regresan, la persona con trastorno obsesivo-compulsivo repite la rutina nuevamente.

 

 ¿Cuáles son las obsesiones más comunes?

Las siguientes son algunas de las obsesiones más comunes:

  • Miedo a la suciedad o a los gérmenes
  • Disgusto por los desechos o los líquidos corporales
  • Preocupación por el orden, simetría y exactitud
  • Preocupación porque una tarea no se haya realizado bien incluso cuando la persona sabe que no es cierto (p.ej. revisar una y otra vez un informe elaborado)
  • Miedo de tener pensamientos malos o pecaminosos
  • Pensar en ciertos sonidos, imágenes, palabras o números todo el tiempo
  • Necesitar asegurarse continuamente de las cosas
  • Miedo de hacerle daño a un miembro de familia o amigo

  

¿Cuáles son las compulsiones más comunes?

Las siguientes son algunas compulsiones bastante comunes:

  • Lavarse las manos, bañarse o cepillarse los dientes una y otra vez
  • Revisar cajones, puertas y aparatos eléctricos para asegurarse de que están cerrados, con seguro o apagados
  • Repeticiones, como salir y entrar por una puerta, levantarse y sentarse de un asiento o tocar ciertos objetos varias veces
  • Ordenar y disponer las cosas de cierto modo (p.ej. los objetos de la mesa de trabajo o la ropa del armario)
  • Contar una y otra vez hasta cierto número
  • Guardar periódicos, correspondencia o empaques que ya no son necesarios
  • Buscar seguridad y aprobación continua

 

 ¿Es muy común el trastorno obsesivo-compulsivo?

Durante muchos años se pensó que el trastorno obsesivo-compulsivo era poco frecuente. El número real de personas con trastorno obsesivo-compulsivo no se sabía con exactitud pues las personas escondían su problema para evitar pasar vergüenza.

Sin embargo, actualmente se estima que el 2,3% de las personas entre los 18 y los 54 años de edad padecen este trastorno.

En cuanto a sexos, el trastorno obsesivo-compulsivo afecta a los hombres y a las mujeres del mismo modo.

  

Causas del trastorno obsesivo-compulsivo

No se ha encontrado una causa específica y única para el trastorno obsesivo-compulsivo. Algunas investigaciones muestran que tiene que ver con las sustancias químicas del cerebro que se encargan de transmitir la información de un nervio a otro. Una de estas sustancias químicas, llamada serotonina, ayuda a que las personas no repitan los mismos comportamientos una y otra vez. Una persona con trastorno obsesivo-compulsivo puede no tener suficiente serotonina. Muchas personas con trastorno obsesivo-compulsivo pueden funcionar mejor cuando toman medicamentos que aumentan la cantidad de serotonina en su cerebro.

La historia de aprendizaje de la persona parece tener una relación directa y fundamental en el desarrollo del trastorno. Así, es característico un estilo personal controlador, perfeccionista, meticuloso y exigente consigo mismo y con los demás. Las normas personales caracterizadas por la rigidez suelen estar presentes.

  

¿Existen otras enfermedades asociadas con el trastorno obsesivo-compulsivo?

Las personas con trastorno obsesivo-compulsivo con frecuencia tienen otros tipos de ansiedad como fobias (miedo a las arañas o a volar) o ataques de pánico.

Las personas con trastorno obsesivo-compulsivo también pueden tener depresión, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, un trastorno alimentario o un trastorno del aprendizaje como la dislexia.

Tener uno o más de estos trastornos puede hacer que el diagnóstico y tratamiento sea más difícil. Por lo tanto es importante hablar con su médico acerca de cualquier síntoma que usted tenga.

  

¿Cuál es el tratamiento para el trastorno obsesivo-compulsivo?

Se emplean tanto los recursos farmacológicos como la terapia psicológica, siendo el tratamiento combinado el que se ha mostrado más eficaz.

La terapia cognitivo-conductual enfoca la intervención tanto en las obsesiones como en las compulsiones.

Para detener los pensamientos obsesivos existen estrategias como la parada de pensamiento o las autoinstrucciones, entre otras.

En cuanto a las compulsiones, se le enseña a la persona el modo por el que éstas perpetúan el problema, aunque a corto plazo tranquilicen a la persona. De esta forma, en una intervención cognitivo-conductual se planifica la exposición progresiva de la persona a las situaciones que provocan las compulsiones, pero sin realizarlas, de forma que las obsesiones disminuyen progresivamente su frecuencia y severidad.

Por ejemplo, una persona que está obsesionada por el miedo a ser contaminada por los gérmenes se motiva a usar su propio baño sin lavarse las manos más de una vez. Posteriormente, una vez que este ejercicio no produce ansiedad, se puede comenzar el mismo ejercicio en el baño de su lugar de trabajo o de un restaurante.

Flexibilizar las normas personales y reducir las planificaciones excesivas, la autocrítica desmedida y el estilo rígido general de la persona es otro foco de atención en la intervención psicológica.

Si cree que usted o algún familiar o amigo sufre de este problema y quieren darle solución, no dude en ponerse en contacto con los profesionales del centro. Nuestros especialistas en Trastornos Obsesivos Compulsivos le informarán más detalladamente sobre el tratamiento a seguir.

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