Cómo tomar buenas decisiones

psicologos barcelonaEn psicologos barcelona sabemos que cada día tomamos cientos de decisiones sin darnos apenas cuenta. Prácticamente a cada paso, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, surgen situaciones en las que hemos de decidir (salir a correr, dormir 5 minutos más o no, qué ropa ponernos, qué desayunar…). Puesto que gran parte de nuestra vida la pasamos decidiendo, sería digno de pensar que se trata de una habilidad que no estaría de más dominar. Encontrar el punto medio entre las decisiones impulsivas y las extremadamente meditadas es fundamental a la hora de relacionarnos con nuestro entorno personal y profesional.

Cuando el estrés del día a día nos colapsa, cuando tenemos que atender varios frentes a la vez, podemos caer en la tentación de tomar decisiones rápidas y poco meditadas para quitarnos temas pendientes de encima. De todas maneras, hemos de pensar que una mala decisión puede generar más estrés, más trabajo y más ocupación de tiempo en un futuro, ya que deberemos solventar las consecuencias de la misma.

Otra posibilidad es que nuestro caso sea que valoramos excesivamente nuestras opciones y no lleguemos nunca a tomar decisiones. Esto suele ocurrir porque intentamos buscar la solución perfecta a nuestra situación, pero hemos de comprender que probablemente no exista dicha solución perfecta y que además no está en nuestra mano saber las posibles consecuencias de nuestras decisiones hasta que no las hemos tomado.

Tener miedo a equivocarnos es normal, pero tampoco podemos escudarnos siempre en el retraso sistemático de nuestras tareas o decisiones porque acabaremos consolidando una actitud evitativa que nos será difícil de abandonar. Hay que tener claro que no tomar ninguna decisión a veces puede salir bien (si otro la toma por nosotros) pero que en general no es la solución ni a nuestro estrés ni a nuestro problema.

Si eres de las personas que les cuesta tomar decisiones, estas claves pueden ayudarte:

1.- Apunta cualquier solución que se te ocurra (haz una lluvia de ideas) aunque sea disparatada o te parezca poco realista. Sin grandes detalles, solo la idea principal.

2.- De esa lista, ahora tendremos que seleccionar las que consideremos más relevantes y prácticas.

3.- Fragmenta estas ideas en acciones concretas. Es decir, escribe los pasos a seguir para llevarlas a cabo.

4.- Piensa en las ventajas y los inconvenientes que suponen cada una de las soluciones. Si te va bien, incluso puedes darles una nota para verlo más claro.

5.- Una vez tengamos este trabajo hecho, tendremos que darnos un tiempo límite para decidir, 30 minutos, por ejemplo. Piensa que después de este proceso, probablemente habrás barajado todas las opciones posibles.

Si realizamos un paso posterior a este ten en cuenta que estás postergando de nuevo y que esa acción supone un paso atrás en el proceso de decisión. Si crees que necesitas más ayuda a la hora de tomar decisiones, no dudes en contactar con alguno de nuestros psicólogos o psicologos coachs en Barcelona para que te ayuden a mejorar en este aspecto de tu vida.

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